Elaboración de la Ansiedad, Angustia y Frustración - Parte 1

PARTE 1

LA ANSIEDAD

Luis asistió a la terapia contra su voluntad. Minutos antes había llamado para excusarse y no ir, debido a que tenía un ataque de ansiedad muy grande y no podía estarse quieto.
Le sugerí que si venía podríamos trabajar en ese asunto y sería mas saludable que no venir, por lo que a los pocos minutos estaba allí en el consultorio.
- No se que me pasa, estoy como loco…
- Como loco no es lo mismo que loco, ¿Qué sentís?
- No lo se, estoy ansioso
- ¿Que entiendes por ansiedad?
- Es algo inespecífico, estoy con mal estar en mi interior y eso me agita la cabeza
- ¿Tenés pensamientos que no pueden parar?
- Si
- ¿En que pensas?
- En todo, la terapia, si sirve o no, mis viejos, el trabajo, todo se me vino de golpe
- ¿Algo mas te pasa?
- Si, no puedo quedarme quieto…

La ansiedad patológica, es un estado de sensación subjetiva desagradable, que se manifiesta con inquietud psicomotriz (movimiento corporal continuo), y taquipsíquia
(Avalanchas de pensamientos que no se pueden controlar).

Ansiedad normal y Ansiedad Patológica

Los libros de psiquiatría, separan dos tipos de ansiedades que se presentan en los individuos.
La Ansiedad normal, es definida como un estado de alerta apropiada a las diferentes situaciones de adversidad que se pueden presentar a lo largo de la vida. Situaciones de desafíos presentes o futuros. Esta característica fisiológica es la que nos activa y nos da impulso para estudiar ante un examen, o despertarnos a la madrugada aun cuando tengamos sueño, porque algún hijo se ha enfermado. Es la que nos permite estar atentos cuando un jefe nos está retando. O la que nos despierta y nos hace prestar atención cuando escuchamos un ruido extraño en medio de la noche en nuestros hogares.

Al Ansiedad es necesaria para sobrevivir en medio de las adversidades, es la que habilita el combustible extra para darnos un impulso mayor a resolver problemas importantes e
inhabilita el sistema de sentimientos, llevándonos a concentrar nuestra atención en dichas situaciones. La ansiedad está acompañada de todo un movimiento físico interno, con aumento de la liberación de adrenalina lo que lleva a desatar reacciones corporales tales como la taquicardia, tensión muscular, ahogo, sequedad bucal, opresión de pecho, mareos,
transpiración.

La ansiedad va a tener repercusión en el ámbito fisiológico, conductual, y psicológico.

“Cuando me enteré que venía mi madre de Estados Unidos, me puse muy contenta. Llega mañana, pero hace dos días que no duermo bien. Me despierto a la madrugada y no me
puedo volver a dormir. Estoy muy contenta. ¿Por qué no descanso? Me siento muy ansiosa.”
“Normalmente la noche anterior a los exámenes no puedo dormir, estudio toda la noche. ¿Esta mal?”
“Estoy muy nervioso, Sandra me dijo que si, va a salir conmigo el fin de semana. Yo estoy esperando esto hace 3 años. No me puedo contener de la alegría, pero no puedo
quedarme tranquilo”.

Otra forma de manifestarse la ansiedad es por la inquietud psicomotriz. Como el organismo esta preparado para el peligro, (ya que la ansiedad es uno de los estado de defensa ante el peligro junto con el estrés), se prepara para actuar, pero como no hay nada para actuar, queda un estado de intranquilidad motriz que se descarga con diferentes mecanismo automatizados. Ejm. Moviendo las piernas, caminando, parándose y sentándose, saltando, moviendo la cabeza, moviendo los brazos, escribiendo, corriendo, bañándose, etc.

Por eso es muy importante diferenciar si la persona esta ansiosa o inquieta. También es común que la ansiedad se caracterice por la impaciencia. Esto se debe a la necesidad de resolver la situación ansiogena ( la situación que gatilla la ansiedad), porque el organismo empuja a una resolución inmediata, ya que lo interpreta como algo peligroso o de alerta.
Por eso las personas le llaman ansiedad a la impaciencia y a la inquietud psicomotriz. Es decir, la impaciencia puede ser producto de la ansiedad, pero no siempre es así. La
impaciencia puede ser también un recurso psíquico no desarrollado por la persona, por lo cual va a tomar todo con impaciencia.

Ejm. - Usted me dijo que si yo hacía lo que usted me decía yo iba a salir de mi situación de consumo. ¿Por qué todavía no puedo dejar de pensar en consumir?
- Porque apenas hace una semana que empezaste el tratamiento.
- ¿Y esto cuanto dura?
- Muchos meses, quizá años.
- No puedo aguantar tanto tiempo.
- ¿No podes, o no queres?

No poder, implica que la persona puede morir mientras espera el resultado. No querer implica que no esta dispuesta a invertir ese tiempo porque exige que el resultado sea en
menor cantidad de tiempo.
Es como cuando vamos a comprar pizzas y le decimos a que vende:
-¿demoras mucho en una muzzarela?
- 25 minutos.
- ¿La podes hacer en 15? Estoy apurado
- Vemos que podemos hacer.
- Pero sacala doradita abajo.
- Bueno entonces va a tener que esperar los 25 minutos.

Todo en la vida tiene un proceso. Adelantar esos procesos, solo saca inmaduro lo productos. Por eso los jóvenes tienen cada vez menos capacidades cognitivas, porque
cada vez estudian menos, carreras mas cortas, con salida laboral mas rápido, pero cada vez están mas inmaduros para enfrentar adversidades. Por eso los matrimonios
fracasan. Invierten los procesos de maduración. En vez de noviar para conocerse,
primero se van a vivir juntos, tienen hijos y luego se separan porque no funcionó. Por eso, también, los tratamientos de adicciones tienen tantos índices de fracasos, porque cuando
se sienten bien, creen que ya manejan la situación y no están dispuestos a esperar que el producto este listo, salen a vivir como están.

Aprender a educar la ansiedad es necesario para que no nos traicione en el momento preciso. Para eso vamos a diferenciarla de las características de la Ansiedad Patológica.
La Ansiedad Patológica es un conjunto de síntomas que se traducen como trastornos de ansiedad para la denominación diagnostica por parte de la psiquiatría. Se caracterizan por
un aumento en la intensidad de la angustia y por mayor durabilidad del episodio de ansiedad, aun mas allá del acontecimiento ansiógeno.
Ya hemos explicado que el sistema de valoraciones y creencias es el que habilita el sistema emocional. Por lo tanto podemos deducir que también la ansiedad esta sujeta a la forma
de valoración que nosotros tenemos de la realidad.

Desde el punto de vista de la terapia cognitiva ( Según Aaron Beck) la ansiedad se caracteriza por la siguiente tríada de creencias:

  1. Visión del futuro como incierto.
  2. Visón del entorno como peligroso.
  3. Visión de uno mismo como carente de capacidad o recursos para superar esos peligros.

Cada una de estas valoraciones pueden formar parte de nuestra huella psíquica, o bien estar plenamente consciente en nuestro sistema cognitivo. ( Ver Formación y desarrollo del
sistema, pero sea cual fuere el asiento de este sistema de valoración, es decir, sea consciente o inconsciente, el objetivo de nuestro tratamiento o educación de la ansiedad consistirá en los siguientes puntos:

  1. Abandonar la demanda absolutista de certidumbre con respecto al futuro. Esto fundamentado en que es imposible que el futuro pueda ser certero.
  2. Corregir las distorsiones cognitivas con respecto a los peligros del entorno. Recordemos que las distorsiones cognitivas son conclusiones que sacamos de nuestro entorno sin elementos objetivos que puedan corroborar nuestras creencias. (Ej.: Seguramente la policía esta afuera esperando que salga para meterme preso.)
    Por otro lado si hubiere elementos ciertos de peligro, es necesario corregir el siguiente punto.
  3. Aumentar la autoconfianza en la propia capacidad de resolver los asuntos y los peligros. Este parámetro se fomenta con actividades de fortalecimiento y de exposición. Es decir practicando las soluciones y enfrentando los miedos exponiéndonos a las causantes. Ej. Alicia era un joven de 24 años que no se animaba a salir con sus amigos por miedo a dialogar con las chicas. Esto le generaba grandes episodios de angustias, ya que era víctima de burlas y gastadas por parte de sus compañeros lo que aumentaba mas su angustia y lo empujaba a no salir y a aumentar su creencia de incapacidad para resolver esta situación. Llego a la terapia con mucho temor. Ya era preso de un estado depresivo que empeoraba su vida.

-¿Que debo hacer para no vivir así?
- Enfrentar el miedo.
- ¿Como lo enfrento?
- Primero es necesario que modifiques tu creencia de que hablar con las chicas es peligroso.
-Pero es que no se hablar con ellas.
-Bueno sabes hablar conmigo, las chicas hablan el mismo idioma.
- ¿Si pero si quedo como un idiota?
- Uno no queda como idiota por hablar, de hecho la actitud de no hablar es mas disfuncional que hablar mal.
- ¿Que debo hacer?
- Primero vas a imaginar la situación, vas a imaginar que te acercas q una chica y que empezas a hablar. Esto lo vas a hacer por una semana, tres veces al día.
Paso la semana y el paciente volvió.
- Hice lo que me pidió, ¿que sigue ahora?
- Vas a ir al centro y te vas a parar cerca de mujeres, sin decirle nada, y vas a leer alguna revista o libro. Esto lo vas a hacer todos los días.
La semana paso y la terapia continuó.
-Hice lo que me dijo, fue una buena experiencia. Creo que ya no les tengo miedo a las chicas, pero no se si me animo a hablarles. ¿ Como puedo hacer?
- Vas a ir a un barrio lejos del tuyo, donde tengas que enfrentar la vergüenza sin perjuicios sociales, y vas a buscar comprar elementos en negocios donde solo atiendan mujeres.
Pero no solo vas a buscar comprar, sino que también vas a intentar conseguir su numero telefónico.
-Eso es una locura!
-Solo es exposición al factor estresor. Lo más probable es que no consigas los teléfonos, pero vas a perder el miedo al rechazo.

A la semana el paciente llego con una sonrisa, había conseguido dos números telefónicos. Ese fin de semana salió con sus amigos.
La ansiedad es necesaria como reacción emocional ante la percepción de una amenaza o peligro. Ella esta presente a lo largo de toda la vida. Pero cuando estas respuestas emocionales no son las adecuadas pueden manifestarse de diferentes formas:

  1. En su forma de pensar: Generando preocupaciones psíquicas, creencias de inseguridad, miedos o temor, aprehensión, pensamientos negativos de inferioridad, incapacidad, anticipación de peligro o amenaza, dificultad para concentrarse, tomar decisiones, sensaciones de desorganización, perdida de control sobre el ambiente, dificultad para pensar con claridad.
  2. En aspecto fisiológicos o corporales: taquicardia, sudoración, dificultad respiratoria, rubor facial, nauseas, vómitos, diarreas, molestias digestivas, tensión muscular, temblores, fatiga excesiva, etc.
  3. En La forma de actuar: Comportamiento inadecuados, movimientos repetitivos o torpes, movimientos sin una finalidad concreta, paralización, tartamudeo, evitación de situaciones, actividades compulsivas como fumar, consumir drogas, comer, etc.
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